Salud Mental Materna | Si Mamá Está Bien, El Bebé También

Salud Mental Materna | Si Mamá Está Bien, El Bebé También

La mente detrás de la vida: El desafío de la salud mental materna antes, durante y después del embarazo

El embarazo se relata de forma idílica, pero la realidad clínica demuestra que la gestación y el posparto conllevan una reconfiguración hormonal, física y psicológica radical. En el marco del Día Mundial de la Salud Mental Materna, conversamos con una especialista médica para entender cómo identificar a tiempo los trastornos del estado de ánimo perinatales y qué rol debe jugar el entorno familiar.

Fase 1 – Antes del embarazo: La prevención como punto de partida

Pregunta: ¿Cómo debe prepararse una mujer que planea quedar embarazada, especialmente si tiene antecedentes psicológicos?

Especialista: Lo primero y más crítico es la prevención. Si una mujer tiene un historial psiquiátrico previo, es indispensable visitar al psiquiatra antes de concebir. El objetivo es estabilizar a la paciente, evaluar la medicación y prevenir crisis o brotes nosocomiales o reactivos que puedan presentarse por el choque hormonal del proceso.

Fase 2 – Durante la gestación: El mito de la “embarazada feliz”

Pregunta: El cuerpo y las emociones cambian en el embarazo. ¿Qué comportamientos no son normales y deben encender las alarmas en la familia?

Especialista: Fisiológicamente, el embarazo altera el sueño por la incomodidad física, la pesadez o la necesidad frecuente de orinar; eso es normal. Lo que no es normal y debe vigilar la pareja o la familia son cambios drásticos de conducta.

Debemos observar si la embarazada presenta:

  • Una intranquilidad o ansiedad constante.
  • Sobre preocupación desmedida por el bienestar del bebé o el parto.
  • Aislamiento social o una marcada falta de entusiasmo por la criatura que espera.
  • Irritabilidad extrema o cambios de humor severos que alteren su dinámica diaria.

Fase 3 – El Posparto: El silencio de la desconexión

Pregunta: El bebé nace y la atención se vuelca hacia él. ¿Qué debemos vigilar en la madre en esta etapa tan vulnerable?

Especialista: Hay que observar de cerca su nivel de entusiasmo, su disposición para el autocuidado y la higiene tanto de ella como del bebé. Una señal de alerta crítica es observar si hay un distanciamiento afectivo o desconexión con la criatura.

Asimismo, si la madre muestra una inestabilidad emocional persistente, llanto incontrolable, o manifiesta que le molesta el llanto del bebé o que no puede dormir incluso cuando el niño descansa, estamos ante indicadores de alerta que requieren atención especializada inmediata.

Pregunta: Si se identifican estos síntomas, ¿cuál es el protocolo a seguir?

Especialista: No se debe esperar. Inmediatamente se identifiquen estos signos, se debe llevar a la madre al especialista: al psicólogo clínico o al psiquiatra.

Para invitarla a buscar ayuda sin que se sienta juzgada —ya que muchas madres no son conscientes de su estado o sienten culpa—, la familia debe asumir la corresponsabilidad. El mensaje del entorno debe ser empático: “Vamos al médico juntos; queremos acompañarte para que descanses y te sientas mejor, porque estamos aquí para apoyarte”.

El desafío de las madres adolescentes

Pregunta: Hoy en día vemos un alto índice de madres menores de edad. ¿Cómo se ve afectada la salud mental en la adolescencia?

Especialista: En las adolescentes el riesgo se triplica. Muchas veces se enfrentan a embarazos no planificados, deserción escolar, al abandono de la pareja y a la realidad de ser madres solteras. Todo esto, sumado a que su cerebro aún está en desarrollo, puede desencadenar trastornos del estado de ánimo severos, psicosis posparto, ansiedad generalizada y un profundo miedo al futuro. Aquí, el apoyo familiar en pleno es el principal motor para evitar que estas jóvenes caigan en una crisis psiquiátrica mayor.

Un mensaje final para las madres

Pregunta: Para cerrar, ¿qué mensaje directo le envía a todas las madres que están esperando o que ya tienen a sus bebés en brazos?

Especialista: El mensaje es claro: Mantener tu salud mental debe estar por encima de todo. Si tú como madre estás bien, todo a tu alrededor y el desarrollo de tu bebé también lo estará. No reprimas tus emociones, no tengas miedo de pedir ayuda, de asistir a terapia o de visitar al psiquiatra. Una buena salud mental no es un lujo, es una necesidad biológica y familiar para poder funcionar correctamente.

Sobre la especialista:

Este artículo fue creado en colaboración con la Dra. Ana Peguero.

La Dra. Ana Peguero es médico psiquiatra con más de 22 años de trayectoria dedicada a la atención integral de la salud mental. Cuenta con una amplia especialización en el abordaje clínico de la depresión, la ansiedad, el trastorno bipolar, el trastorno de estrés postraumático (TEPT) y otros trastornos complejos del estado de ánimo.

Reconocida por su compromiso con la docencia y la divulgación científica, la Dra. Peguero participa activamente en foros, paneles y conferencias de alta gama, compartiendo su experiencia con profesionales del sector y promoviendo la salud mental con un enfoque humanizado y basado en evidencia.

Para información y contacto: (809) 221-5501 y al (809) 519-1716, ubicada en el consultorio 504 del Centro Médico Dominico Cubano, en la Zona Universitaria.

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